Jengibre
Santa 1 lildegarde, la mujer que curaba en el siglo doce, atribuyó al jengibre poderes estimulantes de naturaleza sexual, especialmente útiles para hombres de una cierta edad. La receta acreditada a la santa mujer (aunque, tal vez, podría ser de origen mucho más antiguo) era una parle de aceite de romero mezclado con dos partes de aceite de ajedrea de clavo, tro de germen de trigo y de jengibre, agregando todo a una cantidad apropiada de aceite de soya v masajeado en las regiones inferiores de la columna vertebral. Después se le administraba al paciente una tisana de jengibre rasado disuelto en agua caliente con una pizca de romero v una pizca de ajedrea; luego se le agregaba una rama de canela al líquido durante cinco minutos, después de los cuales se bebía la tisana.
El jengibre ha sido utilizado con éxito (bien que con cuidado) en el tratamiento de la artritis, los sabañones y la tensión nerviosa, y en beneficio de quienes sufren de resfriados, cólico, fibrosis, mala circulación y reumatismo.

