El, poder de las flores
Todos pasamos por periodos en que la vida nos deprime. La incertídumbre en el trabajo puede ocasionar tensiones en el hogar: puede ser que una relación no vaya tan bien como desearíamos; algo, no sabemos qué, parece estarnos impidiendo alcanzar nuestro verdadero potencial. Frecuentemente, estas angustias y preocupaciones se revelan en la forma de algún tipo de enfermedad.
Si estas palabras le preocupan demasiado, no tema, ya que cualquiera que sea el problema, la ayuda está a la mano en la forma de Edward Bach v sus maravillosos remedios florales.
El señor Bach nació cerca de Birmingham en 1886 y después de obtener su capacitación médica, pasó varios años investigando el papel de la bacteriología en las enfermedades crónicas antes de establecer una práctica lucrativa en Londres.
Entre más trataba a la gente rica y elegante que iba en manadas a su puerta más se convencía de que la personalidad de sus pacientes no sólo afectaba sus síntomas, sino también la manera en que respondían a un tratamiento. Esto lo llevó a acuñar su muy repetido axioma: “No haga caso de la enler-medad, piense solamente en la personalidad del afligido’ . Propuso que la enfermedad es una señal de socorro
