Virtudes del anacardo
Las virtudes terapéuticas de sus nueces, de sus hojas y de su corteza son numerosas y aparecen en las farmacopeas africana y amazónica.
El aceite de anacardo, rico en vitaminas E, tiene una composición equilibrada en ácidos grasos no saturados oleicos y linoleicos. Por eso, es un excelente regenerador antienvejecimiento. Se aconseja en las pieles secas y dañadas. Por más información visite Plantas medicinales.
