
Mientras que de todo corazón recomendamos los gozos de la estimulación olfativa, realmente sería una imprudencia describir las maneras, que. son muchas, por medio de las cuales nos podemos beneficiar de la Tragante naturaleza, sin decir unas cuantas palabras prudentes de advertencia respecto a los lubricantes de la Aromaterapia: los aceites esenciales.
Es tal la luerza de estos aceites concentrados, que no es aconsejable su aplicación sobre la piel. Deben ser diluidos en un aceite portador, como el de almendra, antes de usarse. Además, no se deben ingerir o tomar por vía oral jamás.
Las damas que están embarazadas deben ser aún más cuidadosas en el uso de aceites esenciales hasta que sean aliviadas de sus crios.
En caso de que, por un descuido, el aceite esencial entre en el ojo o de que dicho órgano reaccione de manera adversa a los vapores tuertes, se debe enjuagar con agua fresca.