Olmo, genciana y aulaga
El olmo restaura la confianza en aquellos que se sienten agobiados por la responsabilidad.
La genciana da ánimo a aquellos que se desaniman con facilidad.
La aulaga ayuda a cualquiera que haya llegado desahuciado al final del camino y mire el futuro con desesperación, a no rendirse, ya que hay luz al final del túnel.

