El Buen Perfume
Se presume que la elaboración de perfumes surgió en estrecha relación con la religión, empleado como purificante del alma y también como ofrenda a los dioses. El incienso, que se utiliza desde hace 5.000 años, se empleaba en las ceremonias religiosas y, al igual que hoy en día, en las ceremonias de despedida de los muertos. En la mayoría de los casos era el sacerdote el encargado de mezclar los sabores y aromas en las proporciones adecuadas.
