Registro de fragancias en el cerebro
La información olfativa llega al cerebro transmitida por los millares de receptores situados en la cavidad nasal. El cerebro la clasifica y la identifica con una emoción positiva o negativa (efecto sedativo, relajante, estimulante, desestresante, angustiante, etc). Así, los olores siempre se conectan a un acontecimiento particular, causando el placer o la aversión.
Cada individuo reacciona a su manera segun sus fragancias. Algunos olores se sitúan al límite de lo perceptible y pueden inducir comportamientos espontáneos. Se habla de olores subconscientes. Los vínculos entre olores y comportamiento son estrechos y complejos. Cada individuo tiene la posibilidad de investigar y elegir el aceite esencial que le aportará el máximo de bienestar. Cada aceite esencial puede seleccionarse por sus características particulares, pero también por su olor y su impacto en el comportamiento.



