Plantas de flores
En consecuencia, un aromaterapeuta tiene dos exigencias: por un lado tiene que poseer conocimientos acerca de las características y los efectos terapéuticos de las plantas, por otro lado es muy importante un proceder sensible, que imponga confianza y que le permita captar los rasgos básicos de la personalidad del paciente.
Para que los aceites esenciales puedan desplegar sus fuerzas terapéuticas en el lugar mismo donde se necesiten, el siguiente paso deberá ser el de seleccionar la mejor forma de aplicación.
